viernes, 18 de marzo de 2011

Guardar, archivar

A menos de 2 meses de irme, de a poco voy tratando de cerrar cosas pendientes.

Ya no ordeno mi ropa de la misma manera de siempre: trato de empezar a ver las cosas que voy a dejar y que allá no voy a usar y lo separo (o se lo regalo a mi hermana, como si me fuese a vivir para siempre!). De no tentarme en la calle de comprar algo “lindo” usable sólo para salir y de ver realmente qué me falta. En cuanto al consumo en general, de ser más racional.

Veo los papeles de la facultad en mi cuarto, carpetas y otras cosas que hay (mi cuarto tiene muchas cosas) que ya no uso y trato de hacer espacio….no sé para qué, porque mi cuarto no va a quedar inhabitable, al contrario. Pero necesito hacer esta limpieza antes del viaje: voy anticipando a la casa –y a mi cuarto- este espacio. Y me pregunto por qué, pudiéndolo haber hecho hace meses o incluso si no me fuera de viaje. Pero necesito esta limpieza y este orden, necesito irme con estas cosas cerradas. Es como una pequeña mudanza interna que estoy preparando, en mis cosas, tangibles, bienes, y en mi cabeza.

Y de esto último, ni hablemos. Quisiera cerrar ciertas cosas que no se pueden. Algunas cosas no basta con archivarlas y guardarlas; quedan con ese polvo molesto que si no volvés a limpiarlas, perduran y están ahí: intactas, como si hubiese pasado 1000 años y el tiempo hubiese pasado como si nada. Y no es la idea. O al menos no es mi idea, sabiendo que en este tiempo no voy a estar acá y no voy a poder enfrentarlas ni mirarlas a la cara. No quiero sentir la impotencia de no poder hacerlo sólo porque voy a estar a miles de km. de distancia. Pero también hay una realidad: hoy ya siento estas cosas a la distancia y, pese a que estoy cerca, el vínculo inevitablemente es así: a miles kilómetros de distancia.

Entonces me voy con cosas "resueltas": renunciar al trabajo (después de 5 años), recibirme (espero, habrá que esperar 1 semana para eso) y con la tranquilidad de que estos meses me nutrí de muchas charlas, salidas y compartí muchas cosas con gente que quiero. Pero me está faltando algo y sé que se va a ir guardando (y no precisamente en un cajón! sino en mis recuerdos) con el tiempo, y que conlleva un proceso y no algo que se hace en días o meses antes de irse a un viaje.

domingo, 18 de abril de 2010

parece que todos tenemos ganas de enamorarnos...

Mi eterno ¿problema?

Creo que una siempre tiene un hombre que marcó su vida. Una siempre tiene su "eterno" hombre, su "eterna cuestión".
No importa el motivo de la separación, de la ruptura; una siguió con su vida, quizá conoció miles hombres, hizo miles de cosas, actividades, etc....y aún así, éste "eterno" sigue estando presente...en algunos discos, en una esquina o en un bar.
Entonces, por qué una siempre tiene que volver a recordarlo?
Por qué a veces sigue tema de conversación?
Por qué , de alguna manera, sigue presente en nuestras vidas?
Quizás porque fue la persona mas importante pero también la menos indicada para llevar una relación eterna.
La semana pasada pensé en esto porque me di cuenta que varias amigas tienen este "eterno alguien", y estos "eternos recuerdos", incluso yo. Y me di cuenta que uno siempre vuelve a contactarse con este pasado.
Hete aquí algún caso que ilustra muy bien este tema:
Mi amiga "C" después de 6 años de estar con "el muerto" sigue preguntándose, a veces cerveza en mano, qué pasaría si volviese con el muerto. Pero el muerto estrenó novia, y "C" está en su mayor apogeo de salidas, música y vida nocturna (que incluye conocer gente nueva). El vínculo sigue, él con su vida, ella con la suya, pero el Msn juega a ser nexo de algo que puede no tener sentido, pero a veces ayuda a decir cosas sin tener que mirar la expresión del otro.
"C" está segura que no podría volver a una relación con the death man....Pero también, de masoquista -o no- sigue hablándole y por momentos juega con él a revivir cosas del pasado.
La gran pregunta es, entonces, si no volviese con él, por qué hay que seguir con el vínculo en vez de cortarlo para siempre?
Será que le tenemos miedo a lo eterno? Será que amamos lo eterno? Será que uno necesita a veces aferrarse a algo de por vida para no sentir que sus días son aburridos, vacíos?
Creo que uno siempre tiene o tendrá su "eterno alguien". Llamalo como quieras: un eterno problema, eterno hombre, eterno amor. Lo cierto es que es algo que perdura, y con el tiempo queda, con los malos y los buenos recuerdos.
Sin duda, un eterno resplandor de una mente (con) recuerdos.